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Quién me lo iba a decir...

Quién me iba a decir que llegaríamos a este punto. Antes pensaba que todo iba a ser difícil, siempre cuesta arriba, pero hoy día todo es tan estable y tan bonito, que me arrepiento de las inseguridades en ese primer momento. Siento que cada día que pasa te quiero más, que poco a poco vamos ideando y formando un futuro. Quién me iba a decir que te llevarías tan bien con mi familia; que iba a crecer tanto este amor; y que el tiempo y las experiencias nos iban a unir aún más. Me alegro,  me alegro de que en algún momento diera el paso, aunque costara, pero lo di, o más bien tú me ayudaste a que yo diera el paso. Ahora solo quiero que esto no acabe. Y lo único que deseo es no separarme de ti. Ahora solo quiero un tú y yo. Consejo:         ARRIESGAD, que quien no arriesga, no gana.       

Y de repente... la realidad

La realidad me ha golpeado de repente. No sé cómo explicarlo. De repente me he acordado que mi abuelo estaba malo en el hospital, y la memoria, a partir de ese momento, se me ha quedado en blanco. Y de repente he vuelto a la realidad. Mi abuelo ya no está. Sí que estuvo en el hospital pero... Ahora me cuesta reconocer que se ha ido. Sé que estaba mal pero... me duele. Me duele el hecho de que haya ocurrido,  y que ya no esté aquí. ¿Por qué  la gente se tiene que ir, así tan de repente? No es justo. No puedo hacerme a la idea de un día para otro; y tampoco cuando pasa un tiempo y realmente te das cuenta de que ya no está. No es justo.

Sin imagen, ni nombre, ni DNI

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La imagen hace mucho. Una imagen, un vídeo… Este tipo de cosas son las que atrae más a la gente, comparado con unas simples palabras a las que hay que dedicar atención. Me estoy refiriendo a YouTube, Instagram, y todas estas redes sociales que te permiten o están especializadas en mostrar la imagen de una persona, y también te permiten llegar de manera más directa . Éstas en comparación con un blog, ya sea blogger, wordpress o cualquier otro tipo de página web, te hacen más visibles, más cercanas a la gente, y posiblemente más fácil que se paren a verte. ¿Qué quiero decir con esto?   Que, a lo mejor, si me mostrara físicamente podría tener más posibilidades de llegar a la gente, no porque sea guapa o algo así, sino porque la gente se puede ver reflejada en mí. Y por qué no lo hago , me preguntaréis. Por una parte es porque no soy mucho de hacerme fotos, y sinceramente, no me gusta estar delante de una cámara; pánico escénico lo podríamos llamar.  Y por...

¿Tópico, típico o utópico?

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"Pasear por la calle, sin prisas, de tu mano." Quiero sacar ese tiempo, que parece que no tengo, para estar contigo. Quiero disfrutar de esta ciudad en la que llevo viviendo más de dos años, pero quiero empezar haciéndolo contigo. Contigo porque cada cosa que hago contigo es diferente, no diferente porque nadie lo haga, sino porque tú le das ese toque especial a mi vida. Me imagino contigo, a los dos, cogidos de la mano recorriendo las calles con ese toque navideño que tienen. Puede que haya aborrecido las típicas películas de navidad, pero quiero ser la protagonista de una de ellas; donde una feliz pareja pasea por las frías calles de la ciudad saboreando esa calidez navideña. Quiero ese tú y yo, al que mucho llaman “nosotros”. ¿Te lo imaginas? Sinceramente, no sé si tú también estarás pensando en eso, pero yo sí, aunque suene tópico, típico, o utópico. Al menos, un tú y yo.

¿Sociedad liberal?

A veces me odio. Odio esa manera de autocastigarme. Me da coraje no dejarme disfrutar a mí misma. Se supone que los seres humanos somos principalmente SOCIABLES, y por ello es una NECESIDAD y deben relacionarse con los DEMÁS. Y luego llega esta odiosa sociedad que hemos creado que nos dice qué debemos hacer. Que si estudia, que si entrega trabajos, que si tienes un tiempo límite. ¿Y qué pasa con lo que REALMENTE debemos hacer? Joder, antes de nada deberíamos satisfacer nuestras necesidades más básicas, esas que nos venían por naturaleza, y no estás que hemos creado. Sinceramente, muchas veces me paro a pensar en la vida que llevo y pienso que no la estoy aprovechando; simplemente hago lo que DEBO según está maldita sociedad. Y sí, sé que la sociedad nos aporta muchas cosas buenas, pero se está cargando la HUMANIDAD. Y siento escribir así pero necesito sacarlo a fuera.  ¿Vosotros no habéis pensado lo mismo que yo? Seré la única loca que sigu...

Una posible incomprendida

Una vez más vuelve a pasar lo mismo. No sé si es que ya nos hemos acostumbrado a que sea así o que nos resignamos a no tenerlo. Sé que tú también lo has sentido, lo intuyo; o a lo mejor es a mí a la única que le pasa. Una vez más algo nos enciende, te enciende, me enciende, y ya es inevitable. La cosa fluye y surge, y cada vez va a más; no se consume. Creo que el vernos así nos enciende aún más. Queremos sin querer, y sin querer queremos. Raro pero cierto. Estamos en otra cama pero con la misma persona, encendidos. Esa fuerza os une, ese calor. Y cuando empieza la acción estando tan encendidos, todo termina. Ya se ha acabado. Y tú ni siquiera lo has terminado de probar. Te quedas con ganas, ganas de más, ganas de seguir; pero la otra persona ya no. Otra vez vuelve a pasar lo mismo…  ¿Y qué haces? Llega el punto que nos resignamos. Que si ya no sigue uno, el otro tampoco puede seguir. Te quedas con el fuego encendido que debes apagar con agua fría. Sí, ya todo aca...

“Vuelvo pronto”

“Pronto” una palabra con un significado tan relativo, tan personal. Depende de cada uno puede significar minutos, horas, días, e incluso meses. Puede que para mí sean minutos, y para ti horas o incluso días. A veces deberíamos ser más concretos en vez de tan abstractos, más que nada, y en este caso, porque la gente espera. Espero y espero pensando que serán minutos, y mientras espero el tiempo pasa, no hago nada y sigo esperando; cuando me doy cuenta ya es demasiado tarde. Esperar es lo que tiene, esperamos cosas, nos creamos expectativas, a veces positivas y otras negativas, y algo me hace pensar que las positivas pueden llegar a ser más perjudiciales que las negativas. Esperas y crees que algo sucederá de una manera y a partir de ahí creas tus planes, pero cuando esta expectativa no se cumple, te vienes abajo. Ya no puedes hacer las cosas como planeabas. Te absorbe el coraje porque hay algunas cosas que de antemano podríamos saber, y si nos lo hubieran dicho antes podríam...